(SM / RB) Greenpeace afirmó hoy que la
energía eólica marina podría abastecer por sí sola la
demanda eléctrica que necesitaría
España en el año
2050.
Los mejores emplazamientos para estos parques eólicos marinos serían la costa gallega y la gaditana, y los peores serían zonas como la valenciana
Raquel Montón: "En energías renovables tenemos recursos ingentes como para ser autosuficientes a nivel nacional o incluso a nivel de cada comunidad autónoma por separado"
El impacto visual de estas instalaciones sería el equivalente a ver un bolígrafo a 10 metros de distancia.
Según señaló la responsable de Cambio Climático de Greenpeace, Raquel Montón, el estudio manejado por la organización ecologista para elaborar su informe '
Renovables 100%', otorga a la eólica marina un
techo de
164,76 gigavatios de
potencia instalada en
2050.
"El
potencial eólico marino en
España es
elevadísimo y sólo con la eólica marina incluso se podría cubrir toda la demanda eléctrica de España en 2050, aunque eso no tiene ningún sentido, porque es mucho más lógico tener una buena combinación que apoye la diversidad de tecnologías, potencie el ahorro energético y sobre todo la gestión de la demanda", explicó Montón.
Autosuficiencia energética
"
España es
dependiente energéticamente en un
85%.
Casi todo el
combustible que utilizamos (nuclear, gas, petróleo y carbón) lo
importamos, mientras que en
energías renovables tenemos recursos ingentes como para ser autosuficientes a nivel nacional o incluso a nivel de cada comunidad autónoma por separado, aunque esto último tampoco tendría ningún sentido", manifestó Montón.
Respecto a los costes, Montón aseguró que, "en el futuro, y casi en el presente, nuestra
factura energética resultaría a la
larga más barata", de lo que dedujo que las energías más limpias no tienen por qué ser más caras, sino todo lo contrario.
Galicia y Cádiz
La responsable de Greenpeace indicó que los
mejores emplazamientos para la instalación de los parques eólicos marinos serían la
costa gallega y la
gaditana, y los
peores serían zonas como la
valenciana.
No obstante, señaló que una de las
dificultades para este tipo de energía es que en España, a pesar de tener tantos kilómetros de costa, la
plataforma continental cae muy rápidamente, con lo que la
cimentación es más
complicada, al menos con la tecnología disponible en la actualidad.
Impacto visual
Por último, respecto a la oposición que se está produciendo en algunos lugares a la instalación de los molinos de viento por su impacto visual, Montón indicó que los molinos suelen tener una altura de
100 metros. Teniendo en cuenta que la distancia mínima a la costa de los proyectos que existen es de
10 kilómetros, su
impacto visual sería el
equivalente a ver un
bolígrafo a
10 metros de
distancia.