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La noticia que os contábamos este verano 'Un gasoducto unirá Rusia con Bulgaria, a través del Mar Negro', ha tenido su continuación en la creación de una empresa mixta rusa-italiana, para construir la 'Corriente Sur' (South Stream), una alternativa para hacer llegar el gas ruso hasta la UE por países menos problemáticos.
Italia y Rusia dan el pistoletazo de salida al gasoducto europeo del sur
Oleg Mitiáev, RIA Novosti.
Leído en: Agencia Rusa de Información
El pasado 22 de noviembre en el Kremlin, en presencia del presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el primer ministro de Italia, Romano Prodi, representantes de la empresa monopolista de gas rusa Gazprom y el consorcio petrolero italiano Eni concertaron la creación de una empresa mixta para desarrollar el proyecto South Stream, un gasoducto clave en el sur de Europa.
Con una capacidad de trasiego de 30.000 millones de metros cúbicos de gas al año, y un valor superior a los 10.000 millones de dólares, el gasoducto South Stream unirá la costa rusa en el mar Negro con la italiana en el Mediterráneo.
Cabe recordar que el pasado mes de junio en Roma, representantes de Gazprom y Eni anunciaron el comienzo de los estudios de viabilidad tecno-económicos del proyecto.
La empresa ruso-italiana creada el pasado 22 de noviembre se encargará de la ejecución de las obras, y no se descarta la posibilidad de que en el futuro, esa misma empresa se convierta en el operador del gasoducto. Eni y Gazprom adquirieron cada una el 50% del proyecto, pero como se anunció anteriormente, en la ejecución del proyecto pueden participar empresas de los países por donde pasará el gasoducto.
De acuerdo al proyecto previsto, el gasoducto South Stream comienza en la costa rusa del mar Negro y por un tramo submarino cruzará ese mar hasta las costas de Bulgaria.
A partir de allí, la tubería se prolonga por un tramo terrestre que puede desarrollarse de acuerdo a dos variantes:
Una primera a través de Grecia, Albania, y otro tramo submarino por el fondo del mar adriático hasta el sur de Italia.
Y la segunda, cruzando los Balcanes, el norte de Italia hasta llegar hasta el sur de Alemania. Cabe destacar que el proyecto también prevé la construcción de ambas vías.
La estrategia del gasoducto South Stream es similar al gasoducto Nord Stream, otro proyecto que en forma conjunta adelanta Moscú para transportar gas ruso por el fondo del mar Báltico hasta Alemania. La construcción de los dos gasoductos corresponde a los intereses de los consumidores europeos. La ventaja más notable será las diferentes vías que en perspectiva se podrán utilizar para transportar el gas ruso a Europa.
El aumento de las vías será una garantía adicional de fiabilidad de los suministros. Según el vicepresidente de Gazprom, Alexandr Medvédev, el gasoducto South Stream y Nord Stream operarán de forma similar lo que permitirá rodear a Europa con gasoductos desde el norte y por el sur para el suministro de ese combustible a diferentes zonas de la Unión Europea (UE).
Según expertos, el gasoducto South Stream, desde el punto de vista de rentabilidad, no es muy atractivo para Gazprom pero en cambio, si supone ventajas en el momento de cumplir los suministros de gas acordados con sus clientes.
Gazprom puede aumentar los suministros de gas a los Balcanes, Italia y otros países de Europa Occidental aumentando la capacidad de transporte de gas por los actuales gasoductos, como por ejemplo, el gasoducto Soyuz, lo que supondría una inversión menor que el tendido de tuberías nuevas.
Pero el trasiego de gas por el gasoducto Soyuz, con ramificaciones que pasan por Ucrania y Bielorrusia presenta inconvenientes por los conflictos que periódicamente afronta Gazprom con los gobiernos de esos países por los precios de gas y las tarifas de transito de ese combustible para la UE.
Esos conflictos afectan el cumplimiento de los suministros a los clientes europeos y han obligado a Gazprom y a sus socios europeos a buscar vías alternativas a los suministros energéticos.
Para Eni, la participación en el proyecto South Stream supone beneficios en todos los conceptos. Probablemente, los italianos ejecutarán la mayor parte de las obras relacionadas con la construcción de los diferentes tramos del gasoducto del sur y al mismo tiempo, aumentan las posibilidades de que Eni pueda participar en otro proyecto clave de Gazprom, la construcción de una planta para la licuefacción de gas en territorio ruso, a orillas del mar Báltico.
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