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“En Bulgaria no existe una crisis financiera como la que vemos en otros países del mundo. Ello se debe a que la moneda búlgara (el lev) está anclado al euro, así como a la implementación del impuesto plano”. Esto declaró el padre del sistema de convertibilidad currency Board en Bulgaria, Steve Hanke, profesor de economía aplicada de la Universidad Johns Hopkins en la apertura del X Foro Económico para el Sudeste de Europa.
Según el profesor Hanke, el talón de Aquiles de Bulgaria es la corrupción, que socava la seguridad pública y social.
Bajo el lema Repercusión regional de los desafíos económicos globales, mil delegados de más de 20 países debaten temas como las tendencias financieras globales y el SE de Europa, los mercados de capitales después de la crisis, la energía y la efectividad energética, el mercado de seguros, la infraestructura y los inmuebles, las telecomunicaciones, etc.
El foro fue inaugurado por el presidente del parlamento búlgaro, Georgi Pirinski, quien señaló:
“En los últimos días se dedica atención
especial a las economías emergentes con una mayor preocupación de si éstas podrán resistir a la crisis financiera y crediticia y si no se producirá un empeoramiento de su estado producto del reflujo de las inversiones y los recursos financieros”.
El ministro de Economía y Energía, Petar Dimitrov, incitó a los países de la zona a que enfrenten juntos los desafíos de la crisis financiera global y demuestren que el SE de Europa debe seguir siendo una de las regiones de desarrollo más pujante del mundo.
“No obstante los pronósticos de las instituciones financieras internacionales de que la crisis tendrá menor incidencia en el SE de Europa que en Europa occidental, los riesgos y posdesafíos van perfilándose con claridad, advirtió Petar Dimitrov. Uno de ellos es la demora de los ritmos de crecimiento y el peligro de que algunos países de la zona entren en recesión. El otro desafío es que demore el ritmo de producción y ventas en el sector industrial y que disminuyan los créditos, más el riesgo de una crisis de liquidez en el sector financiero, dificultades en la compensación del déficit en cuenta corriente mediante inversiones extranjeras y afluencia de capitales, el peligro de que disminuya el nivel de las exportaciones y empeore la situación en el mercado laboral”
El ministro búlgaro de Economía y Energía destacó que Bulgaria presenta el más bajo nivel de los precios, los precios más bajos de las fuentes de energía, el más bajo nivel de imposición de la renta y corporativa en la UE. En sus palabras, Bulgaria es uno de los países más atractivos para la inversión en el mundo. Destacó a continuación que en las condiciones de una crisis, cuando los inversores huyen de las zonas de sistemas bancarios y financieros inseguros, con altos gastos en concepto de impuestos y retribución del trabajo, Bulgaria podría beneficiarse de la crisis. Petar Dimitrov citó algunas medidas que los países del SE de Europa podrían adoptar juntos para dar respuesta a los desafíos de la crisis:
“En primer lugar, acelerar al máximo la ejecución de los proyectos transfronterizos conjuntos que podrían compensar la reducción de la actividad en el sector privado, señaló el ministro. Para Bulgaria en concreto son de importancia las conexiones en el sector de Energía con Macedonia, Grecia, Rumanía y Turquía. Nos inclinaríamos a apoyar la concesión de créditos públicos a corto plazo a países de la región en que se presente una marcada necesidad de mejorar la liquidez. Se podrían diseñar medidas para aumentar el intercambio comercial entre los países de la región para compensar la reducción de las exportaciones a terceros países”.
En el libro del profesor Steve Hanke La convertibilidad: comienzo y fin leemos: En el segundo día Dios creó el currency board y el dinero comenzó a ser distribuido razonablemente; al quinto día creo el Banco Central llamado a legalizar los pecados del hombre, pero al séptimo día, mientras Dios descansaba, el hombre creó la inflación y los problemas en torno al pago de la balanza”.
Para que no se repita ese séptimo día, como dijo el ministro Petar Dimitrov, “Nuestra misión común es obrar juntos contra la crisis”.